Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano, Julio 2011

Posted by JuanRo on 12 agosto, 2011 | Comment

Siguiendo con el viaje por Roma, la próxima parada es la Basílica de San Pedro. La verdad es que este es otro de los sitios de visita obligada para quien viaje a Roma.

Al contrario que los más de 45 minutos de espera para entrar en el Coliseo, para entrar en la basílica, no hicimos más de 20 minutos de cola. Hay que decir que la entrada a la basílica es gratuita y al Coliseo no (14€, entra el Coliseo y Palatino, y puedes entrar 2 días), pero también hay que decir, que la cola de la basílica era mucho más larga que la del Coliseo.

No hay una palabra para describir este edificio, impreible (impresionante + increíble) es la que he escogido para describirlo.

La basílica en sí, tal como la conocemos, se terminó el año 1626, así que tengo que decir, que para tener casi 400 años de edad, se conserva bastante bien, aunque claro, no creo que ni siguiera las palomas puedan cagar sobre su fachada.

Esta foto no es que la tomara desde aquí por que era el mejor ángulo de toda la plaza, es que era mi posición en la cola, si si, ¿veis las puertas de la basílica con la gente minúscula?, pues unos 20 minutos para entrar, no está mal, la verdad.

Toda la plaza de la basílica estaba vigilada por estatuas como estas.

Y una vez dentro…

Esta es la Piedad, según he leído, es la obra más conocida que hay en la basílica. Es de Miguel Ángel, y el tío tenía 23 añitos cuando la hizo, vaya genio, no hay otra palabra para definirlo. La escultura representa a una joven Virgen María, sosteniendo en sus brazos a su hijo muerto, el cual aparenta mayor edad que su madre. La verdad es que no conocía esta escultura, pero la verdad es que me ha gustado sobremanera.

Si hay algo que me deja frío, es la increíble habilidad que tenían los escultores de la época, la exactitud anatómica con la que esculpían los cuerpos… GENIOS, no hay más.

Caminando por estos pasillos, miraba anonadado las paredes y techos, pensando ‘joe, que chulo, lo han pintado de amarillo’, hasta que una de las muchas guías que había por la basílica dijo, ‘y todo eso que veis amarillo son láminas de oro de 24 quilates…’ o_O

Si señores, las paredes de la basílica (y no son pequeñas) están recubiertas de oro, así, sin problemas. Una iglesia que predica la caridad y que llegó a pedir a las Naciones Unidas la eliminación de la deuda externa de los países pobres hacia los países ricos, se puede decir que tiene su sede forrada de oro de 24 quilates, sinceramente, creo que con un trozo sus paredes, se podría erradicar la pobreza en algún que otro país, pero bueno, la hipocresía existe en todos los ámbitos de la sociedad y un poquito más, en la iglesia.

Esta es la tumba de Juan Pablo II, al que beatificaron no hace mucho y al que santificarán dentro de poco.

La verdad es que en estas fotos, no se aprecia la enormidad del edificio, es más, cuando estás ahí, tampoco la aprecias, debido a que esta todo a inmensa escala. Esas letras que veis, miden 3 metros de altura, después de escuchar eso, te haces una pequeña idea de lo pequeño que eres ahí dentro.

San Pedro, el primer Papa de la iglesia católica y el motivo por el que la basílica se encuentra en este emplazamiento. Esta escultura es de bronce y su fecha aproximada es el 1300.

Debajo de ese toldito de bronce hay unas escaleritas, y esas escaleritas llevan a la tumba de San Pedro, obviamente, cerrado al público.

La basílica se construyo alrededor de esa tumba de ahí abajo.

La cúpula que hay justo encima de la tumba, con las letras de 3 metros de altura que dicen ‘Todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos‘. Aham.

La cátedra de San Pedro. Se supone que es la silla usada por San Pedro, apoyada sobre los doctores de la iglesia e iluminada por el Espíritu Santo, ahí es nada, toma sillita del rey.

Había por la basílica una guía a la que arrimábamos la oreja siempre que podíamos, es curioso, porque estábamos nosotros ahí, lo más disimulado que podíamos al lado de la guía, y rodeados de gente con la cinta de la agencia turística… ‘la la la, que, yo pasaba por aquí’, y es que la tía era genial, contaba las cosas en plan colegueo y te quedabas embobado escuchándola. Esta foto la saqué cuando estábamos de acoplados, y alucinamos con detalles de la estatua que por nosotros mismos, ni nos habríamos fijado.

Este es el sepulcro del Papa Alejandro VII, y fue la última obra de Bernini, dices tú, ‘bien, otra más, vamos a la siguiente’… espera, vamos a fijarnos en los detalles. Las 4 figuras que hay alrededor del Papa, son la Caridad, la Verdad, la Prudencia y la Justicia, bajo él, esta la Muerte, tapada con una sábana ya que nadie conoce su cara y con un reloj en la mano, recordándole que a todos nos llega la hora. La figura del Papa está rezando, que es como quiere esperar a la muerte. Debajo hay una puerta, que en sentido dramático, es la puerta que lleva al Más Allá.

Debajo del pié de la Verdad (creo que es esa), tiene un globo terráqueo, y ojo al dato, debajo del dedo gordo, tiene una espina, que se clava en Inglaterra, borrándola así del mundo conocido, ya que dejó el cristianismo para fundar su propia Iglesia, alucinante (GRACIAS GUÍA DEL ABANICO ROJO).

Este es el sepulcro de Pío VII.

Sepulcro de Pío VIII.

Madre mía, que artistas, me parecen obras de arte impresionantes. No tiene que nada que ver con ser cristiano o no, simplemente es arte, y joder, te quedas sin palabras.

He aquí un pequeño post-it con el nombre de todos los Papas de la Iglesia (‘click’ en la imagen para ampliarla), hay una pechá. ¿Cuando se queden sin sitio cerrarán el chiringuito?

Bueno, hasta aquí la visita a la Basílica de San Peter,  la verdad es que te podías pasar toda la mañana dando vueltas por allí, sacando fotos cual japonés (que había pa reventar), y siempre descubrirías algún detalle nuevo. Qué más puedo decir, si tenéis la oportunidad de ir, no lo penséis, da igual de que religión seáis, no deja de ser un museo enorme.

Anda, mira Jesucraist que majo, se despide de nosotros, ale, hasta otra majete, no te doy quicos, que se te caen. Por cierto, mi novia vio por ahí una pila con agua, y creo que me bautizó, no veas, creo que me quemó la frente…

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