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Viaje a Irlanda 2010: Second Day

¡¡Buenos días Irlanda!! Joder, que frío.

Para el día 2 teníamos preparada una ruta (la preparamos la noche anterior con la ayuda de Diego y Sheila) para ver castillos y un poco la Irlanda profunda. Más o menos preparamos la ruta para estar de vuelta en Galway a eso de las 15, para así ver la ciudad con la guía de Diego. Ese era el plan, nada más lejos de la realidad.

Aquí esta la rutita.

Os comento las marcas del mapa.

Un total de 190Km, ahí es nada, así que había poco tiempo que perder. Después de una ducha para espabilarnos, Diego nos tenía la mesa llenita de cosas ricas para coger energías, con lo que desayunamos y nos preparamos unos sandwiches (todo cortesía de Diego, el cual no nos pudo acompañar, por que tenía que arreglar temas papelísticos).

Hay que ver, como esta la gasolina, y nos quejamos en España.

Cargamos el depósito y…

¡¡Nos vamos a descubrir Irlanda!!… O al menos un pedacito.

Tengo que decir que a excepción de la autopista Dublín – Galway, el resto de carreteras de Irlanda son como las de la foto anterior (y eso es de lo mejorcito que hay, os lo aseguro).

Después de un rato conduciendo, música a todo trapo incluída, llegamos a nuestra primera parada.

El Castillo de Ashford, es un castillo medieval a orillas del lago Corrib, que actualmente es un hotel de 5 estrellas.

Creo que esta es la entrada, creo.

Después de varios minutos conduciendo por el campo de golf, llegamos. No esta nada mal la casita. ¿Tendrán wifi?

La verdad es que el castillo es impresionante, las fotos que pudimos hacer no reflejan la magestuosidad (toma palabro) del edificio, ni la belleza (hoy nos hemos levantado poetas) de sus alrededores, y creedme, tiene alrededores para perderse. Cuando estábamos paseando, la sensación de paz era genial, no se oía nada, solo nuestros zapatos ropiendo las hojas secas del camino.

Aquí empiezan los jardines.

Literalmente, a orillas del lago Corrib.

Sin palabras.

Creo que nos hemos perdido.

Había árboles centenarios como este por todas partes. Impresionante.

Juan Manuel y Sergio Ashford, hijos del Conde de Ashford, y herederos de todo lo que veis.

En los terrenos del castillo hay una escuela de cetrería.

Tuvimos la suerte de llegar justo en el momento en el que salían a entrenar (70 pavos la hora).

Como pequeña curiosidad, la película de 1952, El hombre tranquilo, fue rodada en Ashford, apareciendo en ella muchas partes del castillo y de la vecina localidad de Cong.

Un pequeño aperitivo ántes de dejar Ashford, para recuperar fuerzas.

La verdad, quedamos bastante impresionados con el sitio. Pero no teníamos tiempo que perder, todavía nos quedaba mucho día por delante, con el estómago un poco más lleno, nos pusimos en marcha, camino de nuestra segunda parada del día, la abadía de Kylemore.

GPS programado, así que nos pusimos en marcha.

El lago Corrib, es enorme.

Me encanta el color de este país, verde y más verde.

A medida que íbamos avanzando, las carreteras no mejoraban la verdad.

Y si a eso le sumas que el GPS nos metía por atajos, para ahorrarnos 200m, pues nada, la fiesta estaba asegurada.

Pero bueno, finalmente llegamos a nuestro destino. La Abadía Kylemore, un convento de monjas benedictinas, fundado en 1920 sobre la base del castillo de Kylemore. El castillo fue construido entre 1863 y 1868 como residencia privada de Mitchell Henry, político y empresario de Manchester, quien esta enterrado junto a su esposa, en un pequeño mausoleo, cerca de la iglesia de la abadía. El castillo se transformó en abadía, durante la primera guerra mundial. Actualmente alberga un internado de mujeres internacional (vaya fiestas se tienen que montar). Tiene una iglesia gótica, que es una réplica en miniatura de la catedral de Norwich (JuanRonline enseña y entretiene).

¿Donde dice que esta usted?

Ahí tenemos la casita. Menudas fiestas se habrán montado las monjitas.

Buen palacete, si señor.

Supongo que matarían al decorador.

Esta sala es muy de ‘Charles, tomaré el té en la biblioteca’.’

¡¡A comer!!

Echas una monedita, y se enciende una velita. Hay una libreta en la mesita que hay junto a la chimenea, donde la gente pide rezos.

Sólo se podía acceder a una pequeña parte de la casa, obviamente, ya que al estar habitada por monjas, no estaría bien que viesemos las PS3 y XBOX360 que seguramente tienen en las habitaciones.

Después de terminar la ruta por la abadía, nos dirigimos a la pequeña iglesia gótica.

Este era el único ruido que se oía, el agua corriendo por pequeñas cascadas como esta.

Sólo faltan los patos y un poco de pan.

‘Pues no esta tan fría’. Segundos después, Sergio estaba nadando en el lago en pelotas (por suerte o por desgracia, no hay fotos).

Ale, quien no tiene una pequeña iglesia gótica en su jardín, es porque no quiere.

‘Mae mía, que desastre’. Muchas de esas tumbas no tienen más de 3 años. Supongo que hay que tener pasta para reventar, si quieres que te entierren en un sitio así.

La verdad, una iglesia bastante cuca.

Una de las vidrieras. Me gusta el contraste con la piedra.

¡¡Nos vamos!!

Comparad esta foto, con la primera que hay de la abadía. Doy fé de que en Irlanda, tienes las 4 estaciones en el mismo día, cuando nos bajamos del coche, se puso a diluviar (no exagero), 1 hora después, hacía este tiempo.

Proseguimos nuestro camino hasta la 3º parada de la jornada, el pueblo de Clifden. ¿Que hay en ese pueblo? ¡¡Comida!!.

Llegamos a Clifden. Ojo al Griffin’s Bar, ahí fue donde nos alimentaron.

Me encanta el colorido que tienen los pueblos de por aquí.

Que comeremos, que comeremos…

JuanMa se decantó por un hojaldre con pollo y salsa de champiñones, si mal no recuerdo, acompañado de una Guinnes, como no.

Pedazo de hamburguesa que me metí entre pecho y espalda.

Sergio se decantó por el clásico roast beef, todos ellos con su bowl de patatas fritas, por supuesto.

Y un cafelito para terminar.

Exquisita, la comida de este lugar, no tiene otro adjetivo. Y el local, genial. Comimos junto a la chimenea, un lujo, vamos.

Como no, una iglesia…

Habrá que echarle un ojo.

Estuvimos como 2 horas en el Bar, y no es para menos, se estaba agustísimo. Con lo que las 15, que es la hora a la que se supone que teniamos que haber vuelto a Galway, se convirtió en las 17 apox, y todavía estábamos a 80Km de distancia.

Así que despues de varios intentos fallidos de contactar con Diego para avisarle de que íbamos para alla, nos dirigimos al spain-móvil, para salir hacia Galway raudos y veloces.

Me tocó conducir a mi, si señor, mi desvirgada automovilística conduciendo por el carril de los locos, y para colmo de noche, y para más colmo, lloviendo, ‘¿llegaremos?’ es lo que vi en los ojos de mis compañeros de viaje. Y si, llegamos, a 80Km/h pero llegamos, a pesar de las estrechas carreteras, los irlandeses que iban en el sentido contrario con las largas puestas (el 80% de ellos, sin exagerar) y sobre todo, a pesar del cabrón del GPS, que entrando en Galway por la carretera principal, pensó que estaba siendo demasiado fácil, así que nos metió por otro de sus atajos, una carretera de doble sentido por el cual pasaba UN coche, ¡¡CABRÓN!!, que maneras de sudar (y no lo digo solo por mi, eh?).

Llegamos a casa de Diego, que si llegamos a tardar una hora más habría llamado a la policía, y la idea era cenar + birras, pero después del tute que llevábamos en el cuerpo, se quedó en cena + charla + risas + relax en casa, calentitos, que el cuerpo agradeció enormemente.

Muchas risas, muchas fotos, buena comida, buena compañía y bonitos paisajes. No es un mal resumen del segundo día.

Momentos del día dos

Despues de muchos amagos, Sergio lo consiguió, se comió un bordillo, llevaba todo el viaje intentándolo, pero no terminaba de conseguirlo, hasta que, entrando en el parking de la abadía de Kylemore, un parking vacío y ancho como para dar la vuelta sin hacer maniobras, el bordillo le retó, y Sergio se vió obligado a desmostrarle quien mandaba ahí, pegándole con la llanta del coche en los dientes.

Tres tíos hechos y derechos, Ingenieros Técnicos en Informática de Gestión, hombres de mundo, no supimos llamar a Diego desde una cabina telefónica. Después de 20 minutos haciendo intentos, conseguimos que al otro lado del aparato respondiera un hombre, ¿Diego?, no, jamás sabremos quien era.

El GPS intentó matarnos 2 veces, la priemera, nos metió por un camino de cabras para ahorrarnos la friolera de 200m aprox, la segunda, mientras yo conducía, de noche y lloviendo, nos metió por un atajo, una carretera que cada vez se estrechaba más, hasta llegar al punto de ser UN único carril de DOBLE sentido. Yo: ‘¿Damos la vuelta?’, Sergio: ‘Que va, tira para adelante, ¡¡con dos cojones!!’, inicio la marcha y se ve un coche a unos 500m, Sergio: ‘¡¡Cuidado, cuidado, cuidado!!’.

Posted by JuanRo on 14 diciembre, 2010 | Posted in Irlanda, Viajes | Tagged , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Viaje a Irlanda 2010: First Day

Bueno, pues después de preparar el aquipaje, tocó ir a la cama tempranito. Nuestro avión salía a las 8:05 de Palma de Mallorca, con destino a Barcelona (PM – Barcelona – Dublín, nos salía más barato que el vuelo directo), así que teníamos que estar en el aeropuerto a eso de las 7 (os juro que vi al tio que pone las calles por la mañana). Después de rascar todos los minutos que pude a la cama, me dirigí arduo y veloz al punto de encuentro (parece un relato de espías), donde me pasó a recoger JuanMa (uno de los tres mosqueteros), para tirar hacia el aeropuerto, donde nos encontramos con Sergio (el tercer mosquetero).

‘Titurituriturituri (sonido de carreras de caballos) hemos llegado ántes de hora, el 90% de los vuelos de Ryanair llegan ántes de hora’ o algo así es lo que sonó por la megafonía del avión al aterrizar en Barcelona, teníamos por delante unas 3 horas para desayunar y perder el tiempo hasta que nuestro vuelo despegara con destino a tierras irlandesas.

JuanMa aprovechó para seguir con su reto personal de conseguir las 3 estrellas en todos los niveles del Angry Birds, mientras yo frikeaba con el móvil y Sergio maldecía los putos móviles.

Nuestro destino.

‘Pim Pum Pim, pasajeros con destino a Dublín, tiren para el avión’ (más o menos dijeron eso). ¡¡Nos vamos!! Embarcamos, nos sentamos, despegamos, dormimos, leemos, miramos por la ventanilla, hablamos (poco), nos acercamos a Dublín, lo sabíamos por las turbulencias, ‘ui, parece que se mueve un  poco, no pasa nada, es normal’, creo que es lo que se nos pasó por la cabeza a todos. ‘Ui, que esto se mueve más, nos pasa nada es normal’, seguro que nos pasó por la cabeza, y es que a medida que descendíamos, el trasto cada vez se movía más y la gente hablaba menos, hasta llegar al punto de estar sentado con 179 personas más, en completo silencio, mirandose unos a otros de reojo y sudando un poquito más que hace un rato. Pero el acojone de verdad llegó cuando tocamos pista, y es que el trasto tocó pista, volvió al aire, se giró unos grados (sudores aumentando), y volvió a tocar pista (sudores aumentando, todavia no me fio). Cuando ya estábamos en tierra de verdad,  la gente volvió a empezar a hablar, más que nada comentando el acojone del momento, y es que soplaba un viento que te cagas, cuando se paró el avión por completo (sudores disminuyendo) se balanceaba como si los estuvieran empujando primero desde la derecha y luego desde la izquierda (y así todo el rato), joder, parece que corre un poco de brisa.

Como viene, se va. Parece que nos hemos olvidado el sol en España (ya sabía yo que me dejaba algo).

Españoles por el mundo.

Vamos a comer algo ántes de ir a buscar el coche.

Primera comida irlandesa.

Beagle, rico rico, es un bocadillo de muchas cosas (varios tipos de carne, varios tipos de complementos y de salsas), en un pan redondo tipo donut de varios tipos (el mio era de sésamo, bastante rico).

Postre (con su 21% de iva, si es que en España nos quejamos por vicio).

Comimos hasta casi reventar (el beagle parece poca cosa, pero es bastante intenso) y fuimos a buscar nuestro coche, no sin que ántes nos clavaran unos cuantos euros de más, ‘elegid, 45€ de seguro + 69€ de fianza o 1200€ de fianza’, la decisión estaba clara. Furgoneta al canto que nos lleva hasta nuestro vehículo, que se encontraba en el aparcamiento A64A..

¡¡Vaya carraco!! Juraría que habíamos alquilado uno más pequeño, ¡¡pero da igual!! ¡¡Nos vamos a matar con este trasto tan grande, pero da igual!! ¡¡Vaya carraco!! Mmmm… La llave no entra, no entiendo que pasa, miramos el papel… ¡¡NEXT!!

A64A… ¡¡NEXT!! Entrando en el país como ‘Un abuelo en la ciudad’ ¬¬’

Y encima nos dan un coche con el volante en el lado que no toca, ¡¡pero esto que es!!

A continuación, unos videos con la primera toma de contacto con la conducción irlandesa.

Vaaamonos a Galway, que es donde reside Diego, el español visitado.

Dublin – Galway

La autopista de Dublin a Galway estaba bastante bien, según nos comentó Diego, hacía algo más de un año que la habían abierto. Tuvimos que pagar en 2 peajes (1.90€ + 2.90€).

El trayecto fueron 207 Km, que hicieron Sergio (el conejillo de hindias) y JuanMa. La lluvia y el viento nos acompañaron en todo momento. Un viento bastante fuerte la verdad, a la hora de cambiar de conductor, no podíamos abrir las puertas (no exagero), si a eso le sumas que íbamos por el carril de los locos (los irlandeses estan locos, conducen al reves), pues tardamos unas 3 horas en llegar a Galway (¡¡si señores, llegamos!!), luego tuvimos que sumarle sus 45 minutos buenos, hasta que encontramos un sitio que Diego conociera para que vienese a buscarnos.

Diego, nuestro anfitrión.

Cuando llegamos a casa de Diego, nos tenía preparado un arroz al horno que estaba increible, como no, acompañado de su buena pinta de Guinnes (coca cola, en mi caso). Lo que quedó del primer día (poco, la verdad, creo que llegamos a eso de las 21), lo invertimos en charlar y beber cerveza. Más tarde conocimos a Sheila, la novia de Diego. Es bonito ver que compartes amistad con buena gente.

Hora de dormir, yo tenía una habitación para mi solito (nos la jugamos al poker, y gané yo, con más suerte que habilidad la verdad), JuanMa y Sergio compartieron habitación (y cama ¬¬).

Hasta aquí el primer día de viaje. Desde que salimos de Palma hasta que llegamos a casa de Diego, pasaron algo más de 12 horas, vaya tute, e Irlanda nos recibió con frío, mucho frío, menos mal que íbamos preparados (mas o menos).

Momentos del primer día

El aterrizaje, joder, mira que he viajado en avión, pues fué la primera vez que me acojoné de verdad. Sergio creo que dejó las marcas de las uñas en los reposabrazos del asiento. No eramos los únicos, no se oía ni un susurro entre los demás pasajeros.

En el coche de alquiler tuvimos 2 momentos, el primero, cuando creíamos que nos habían dado un super coche, con la consecuente “decepción” al descubrir la realidad. Intentamos abrirlo y todo, pero no había forma de hacer encajar la llave. El segundo momento fué cuando intentamos abrir el maletero de, ya sí, nuestro coche. ¿Como se abre el maletero? ¡La llave no hace nada! ¿Bajamos los asientos traseros y metemos los trastos desde dentro? JuanMa, ves a preguntarle a la tía como mierda se abre el maletero. Ostras, la palanca esta aquí, a la derecha (tarde, JuanMa ya estaba hablando con la tía). Que dice la tía que esta en la parte derecha. Lo se, ya la hemos encontrado. “Los paletos llegan a la ciudad”.

Autopista, viento que te cagas, íbamos con el coche a 120Km/hora, conduciendo por un carril que se nos hacia extraño, cada ráfaga de viento era un volantazo, bien, ¿ya os habeis imaginado el escenario?, pues ahora a esto, sumadle a Sergio, bajando su ventanilla para escupir un chicle (en ese momento temí por mi vida), ese chicle golpea en la ventanilla, para acabar de nuevo en el coche, vamos, hacer eso y escupir el chicle dentro del coche, habría sido lo mismo, y nuestras vidas no habrían corrido peligro xD

Posted by JuanRo on 25 noviembre, 2010 | Posted in Irlanda, Viajes | Tagged , , , , , , , | 2 comentarios

Próxima estación: Irlanda

Mañana cojo un avión destino Irlanda (escala Barcelona) junto con dos amigos y compañeros de trabajo. Visitamos a un cuarto (amigo y ex-compañero de trabajo), que emigró a tierras irlandesas por motivos amorosos.

3 días en los que intentaremos ver lo que podamos, divertirnos lo máximo, y no matarnos intentando conducir por la izquierda.

Equipaje listo.

A la vuelta contare y mostraré (o al menos lo intentaré) como ha ido la escapada.

Good bye!

Posted by JuanRo on 10 noviembre, 2010 | Posted in Irlanda, Viajes | Tagged , , , | Comment